Hace más de 10 años, un estudio minucioso arrojó que un alumno como receptor pasivo no funciona, es decir, el cerebro necesita emocionarse para aprender, esto se consigue al estimular la creatividad y las imágenes.

La neurodidáctica propone un cambio en la metodología de enseñanza con tal de apoyarse con soportes visuales, como mapas conceptuales o videos informativos como gráficos interactivos que requieran la participación del alumno.

Antes que nada, se requiere de motivación, luego atención y por último la memoria. Los materiales interactivos mantienen atentos a los alumnos. Parece increíble, pero algunos modelos educativos aún no aprovechan los beneficios de la tecnología.

El cerebro es un órgano social que necesita ser estimulado por otros para explotar sus capacidades. Le invitamos a conocer más sobre el plan educativo de ANGLO, un colegio completamente bilingüe.